Voluntariado Jesús María

El voluntariado es un camino que posibilita construir. La comunicación de bienes, de tiempos o capacidades, no es lo que caracteriza al voluntariado. Lo caracteriza su capacidad de establecer puentes y de comunicar espacios sociales que han elevado innumerables formas de separación entre los individuos. De aquí que el voluntariado tiene sentido socialmente, no por lo que hace, sino por lo que significa y simboliza. Permite establecer relaciones que nos hacen tocar la realidad, abrir los ojos, saber quiénes somos. También nos accede al conocimiento de que hay vida más allá de los esquemas y estereotipos sociales. De esta manera el voluntariado hace posible la unión, la relación y el compromiso de personas que se entendían en mundos totalmente distintos y ajenos. Toda presencia voluntaria que no se pregunte por las causas de estas situaciones de exclusión social y no se comprometa progresivamente en la lucha contra ellas, será un voluntario sin responsabilidad social por tanto continuador y alimentador de los problemas sociales. Un voluntariado es un tiempo de experiencia personal que enriquece tu vida y exige servicio, entrega, disposición, oración, encuentro, sencillez, apertura, etc. Es una opción para los jóvenes que estén interesados en la construcción de un mundo más justo, y solidario, quienes son capaces de reconocer tanto bien recibido en su vida y son capaces de compartirlo. El voluntariado en Jesús-María forma en una espiritualidad que capacita para encontrar a Dios en lo cotidiano y que impulsa a compartir la bondad que cada uno posee.

En Jesús María tenemos una opción de voluntariado de seis meses a un año en Cuba, en dónde se ofrece:

• La oportunidad de crecer interiormente.
• Vivir experiencias de soledad y de encuentro con personas de creencias y cultura distintas.
• Convivir con una comunidad eclesial pequeña, sencilla, fraterna y con deseos de conocer y amar a Jesús a través del Evangelio y en medio de la vida.
• Conmoverte por las miserias de nuestro tiempo.
• Realizar Ejercicios Espirituales en la Vida Diaria.
• Acompañamiento personalizado de la experiencia de voluntariado.
• Recuperar el valor de lo cotidiano: barrer, trapear, cocinar…
• Vivir la experiencia de la comunión intercongregacional.
• Transformar tu estilo de vida.
• La gratitud de encontrarte con la sencillez, calidez y alegría propia de los cubanos.
• Insertarte en la misión de las Religiosas de Jesús-María en la ciudad o en el campo.
• Fortalecer el carisma de Jesús-María en su expresión de perdón y reconciliación.
• La posibilidad de servir gratuitamente.

Requisitos para hacer el voluntariado en Cuba:

• Tener más de 22 años.
• Tener disposición mínima de 6 meses.
• Cubrir la cuota de recuperación.
• Examen médico general.
• Examen de sangre.
• Examen psicológico.
• Cumplir con el proceso de formación y acompañamiento.
• Asistir a un retiro de preparación.
• Pagar boleto ida y vuelta a Cuba.
• Pagar visa.

Puedes colaborar en:

• El “Centro de Integración Humana Lucía”, en La Habana, en sus diferentes proyectos para recuperar, trabajar y promover los valores, restaurar la dignidad de la persona, sanar la humanidad en todos los niveles, entre otros.
• La pastoral de la tierra y diferentes proyectos en Mantua, Pinar del Río.
• La pastoral parroquial en La Habana y en Mantua a través de la catequesis en todos sus niveles, visitas domiciliarias, pastoral de la salud y trabajo intercongregacional.

Para mayor información comunícate con la Hna. Lorena A. Campos Avalos RJM, Coordinadora del voluntariado provincia México-Cuba.
lorsjm@outlook.com

 

 


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