Conoce de los testimonios que integrantes de nuestra comunidad comparten con nostros.
"DAR TESTIMONIO DE LA VERDAD"
Experiencia misionera en Jesús-María
El domingo primero de abril del 2012 nueve misioneras salimos al Rincón de la Alameda ubicado en el estado de Querétaro, con motivo de la semana santa. Cada una con diferente personalidad, edad, inquietud, etc. Pero todas con las mismas ganas, entusiasmo, e ilusión de compartir y llevar la palabra de Dios a este lugar que no cuenta con un servicio parroquial.
Fuimos recibidas con cariño que fue creciendo día a día en la convivencia con la gente del Rincón, nuestra gran sorpresa fue la respuesta de las personas en todas las actividades que realizábamos como la catequesis y la celebración de la palabra de Dios, los niños disfrutaban los cantos y juegos pero también expresaron su preocupación porque los enseñáramos a rezar, los jóvenes y adultos siempre callados y observando nuestras actividades, algunos con el dolor de que sus familiares más cercanos se encuentran en el norte, trabajando para darles mejores oportunidades de vida a su hijos, algo que nos llamó la atención fue que expresaran que este año se confesaron para poder comulgar.
La gente se mostró agradecida, comíamos en diferentes casas todos los días y ahí se notaba la preocupación por darnos lo mejor.
Un día comimos en casa de doña Trini, terminamos y nos regresamos al alojamiento misionero al llegar me di cuenta de que dejé mi bolsa y regresé a buscarla, cuando llegué doña Trini le estaba dando de comer a sus nietos y sólo les dio arroz porque no sobró carne, ahí entendimos que nosotras vamos y tratamos de dar lo mejor pero ellos nos dan “todo” lo que tienen y lo hacen de corazón.
Todos los días salíamos al “visiteo” casa por casa, caminábamos bajo el sol, nos ladraban los perros, cruzábamos el bordo, saltábamos las cercas, pero todo absolutamente todo valía la pena, porque al llegar a las casas las familias nos recibían con una gran sonrisa, con mirada de esperanza de que los escucharíamos; y sobre todo que les hablaríamos de Jesús, que habita en el corazón de cada uno de nosotros, que nos da la fortaleza y alegría de vivir; sobre todo con los enfermos los cuales se mostraron con gozo y agradecimiento al poder recibir la comunión, al ser escuchados en sus penas, dolores y necesidades.
Esa semana fue más que palpable el caminar de Jesús en el Rincón, en las miradas, sonrisas, abrazos, y apertura de corazones de cada una de las personas que se dejó llenar por la palabra y amor de nuestro Señor, me quedo con cada uno de esos momentos que Él me regaló, un corazón humilde, agradecido, y atento a las necesidades de los demás, dispuesto a siempre dar todo para que al igual que yo los demás puedan experimentar la bondad de nuestro Padre-Dios.
Joven misionera
Nilvia del Rosario Madera Suaste
Si quieres ver el video de las misiones, checa el siguiente link
http://www.youtube.com/watch?v=mc_ZfgLf9D4&feature=player_embedded
Religiosas de Jesús-María
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Nº 134
Desde Orihuela, Colegio J-M, S. Agustín:
La idea de pintar a Claudina Thévenet viene rondando en el corazón de mi hija Cristina y en el mío desde hace muchos años.
Hace unos meses, con motivo del 8º centenario de la fundación de la Orden de las Clarisas, pinté, a deseo de las Hermanas Clarisas de Elche y, como muestra de agradecimiento por tantos años de entrega y fidelidad religiosa a su fundadora Santa Clara de Asís. Después de realizar el cuadro sentí que era el momento de comenzar esta obra. Para ello, le pedí a mi hija, que me habilitara de más información sobre la vida y época de la Santa.
Con mucha ilusión comencé a sumergirme en la extraordinaria experiencia de vuestra fundadora, una mujer sorprendente, capaz de transformar en bondad una realidad que a los ojos de muchos solo era posible percibir muerte y terror.
Con mi pintura busco despertar a través de la mirada, las características que definieron a Claudina. Ella logró que las niñas más débiles, las más desfavorecidas, las que no tenían lugar en la sociedad de su tiempo, se reconocieran amadas de modo incondicional por Dios.
Aunque no se trata de ver la obra por partes, sino de unificarla, me gustaría explicar los detalles de ésta:
El cuadro está pintado al óleo sobre tela de lino y sus medidas son 116 x 81 cm, con la referencia de archivo nº 2911.
Santa Claudina viste hábito negro con cofia blanca, llevando la Cruz del Instituto en el cuello y un rosario a la derecha.
Como se aprecia, abraza a dos niñas huérfanas. La de la izquierda figura mi hija Cristina; en un primer momento, en su lugar, había otra niña, pero al involucrarme cada vez más en este trabajo y al ir descubriendo la personalidad, el encanto de Claudina y la devoción de mi hija hacia ella, quise que fuera una de las niñas. Para
mí y para mi esposa es un honor y una suerte tenerla allí, a su cuidado, en su regazo.
Como creador de la obra en este detalle hago representación del abrazo de Dios a través de Claudina hacia todos sus hijos.
Las tres figuras se encuentran en su primera casa del Barrio de Pierres Plantées.
La serenidad de su gesto, la confianza de su mirada y toda la ternura del instante me han llevado a sentir la Bondad de Dios. Es esto lo que de alguna forma he querido llevar a este primer plano del cuadro.
Detrás, a la izquierda, plasmo la cruel realidad de su entorno en los primeros años de su juventud. La Revolución Francesa nos hace recordar el fusilamiento de sus hermanos, el régimen del Terror, el dolor, la fragmentación y la degradación humana que dejará la guerra a principios del siglo XIX. Pero más arriba de este mismo detalle, formando parte del cielo, sobre un fondo azul, destaca el escudo del proyecto que Claudina comenzaría a llevar con un grupo de colaboradoras, por eso más a la derecha una lengua de fuego nos recuerda la presencia inspiradora del Espíritu Santo.
Este fragmento nos mueve a mirar más allá del duro escenario, despertándonos como a ella, que es el perdón, el conocimiento del Amor y la Bondad de Dios la única solución para iluminar la vida de tantas niñas huérfanas y más tarde de tantos jóvenes de su querida Francia.
Al dorso del lienzo figura: “Santa Claudina Thévenet (1774-1837). Para las Religiosas de Jesús-María de Orihuela, con afecto de la familia Sánchez y Ruiz de Lope. Fernando, Marianita y Cristina (niña de verde, hija del pintor). Junio 2011.
Es esto lo que he querido plasmar en esta obra como fruto de mi encuentro con vuestra fundadora, todo a partir de un deseo, el deseo de que algún día pintara a Claudina.
Hoy 29 de Noviembre y, en presencia de todos ustedes, hago la entrega oficial en gratitud y gratuidad a las Religiosas de Jesús María, para que siempre puedan disfrutar de su presencia y protección. Adjunto además un certificado de Autenticidad de la obra.
Muchas gracias.



