PRIORIDAD 1

Vivir el perdón, la reconciliación y sanación.

“… perdonaos mutuamente, si alguno tiene queja contra otro.
Como el Señor os perdonó, perdonaos también vosotros.“ (Col 3,13)
“El perdón (de Claudina)… abre su corazón a la miseria bajo todas sus formas.”

(Constituciones, Reseña histórica, p.3)

“Veo con claridad que lo que la Iglesia necesita con mayor urgencia hoy
es una capacidad de curar heridas…
A las personas hay que acompañarlas, las heridas necesitan curación.”

(Papa Francisco, entrevista Antonio Spadaro, sj. Agosto 2013)

 

Motivación

La llamada al perdón, la reconciliación y la sanación nos habla de una honda y sentida necesidad de:

• Encontrarnos con el Dios misericordioso, que nos revela la profundidad de su bondad en el perdón, nos invita a acogerlo como don y a darlo gratuitamente.

• Reconocer nuestra fragilidad y necesidad de sanación en las relaciones interpersonales en comunidad y con otros. La experiencia del perdón nos hace vivir el servicio desde la verdad y la humildad.

• Construir puentes para el diálogo y la mutua aceptación en nuestro mundo herido y dividido.

La dimensión profética del PERDÓN y la RECONCILIACIÓN nos desafía a:

• Hacer procesos de perdón y sanación a todos los niveles (psicológico, físico, espiritual).

• Transformarnos en comunidades reconciliadas, conscientes de que nuestra vida comunitaria debe ser testimonio evangélico en medio del individualismo, la indiferencia y la división.

• Aprender a aceptar y a gestionar conflictos con creatividad evangélica, que implica abrirnos a la comprensión de la diversidad, buscar alternativas y mantener la comunión.

 

Líneas de acción

1. Impulsamos y apoyamos proyectos para trabajar a favor del perdón y la no-violencia (en colegios, familias, grupos…) incluyendo un proceso para detectar aquello que necesita sanación.

2. Realizamos sesiones o talleres para promover reconciliación, perdón y sanación a nivel personal, comunitario y apostólico: sesiones de “construcción de comunidad” con ayuda externa; talleres ES.PE.RE (Escuelas de Perdón y Reconciliación), entre otros.

3. Favorecemos espacios comunitarios que posibilitan profundizar en las actitudes de perdón y reconciliación con los demás y con Dios: retiros de mes, oración, acompañamiento, examen cotidiano. Redescubrimos la hondura del sacramento de la reconciliación y la alegría del perdón.

4. Nos formamos y capacitamos en temas de perdón, reconciliación y sanación, de acuerdo a nuestra realidad y posibilidades para poder acompañar a otros.

5. Nos comprometemos a propiciar el diálogo como medio que posibilita armonía en las relaciones y acogida de la diferencia.

 


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