Movimiento Eucarístico Juvenil

Movimiento Eucarístico Juvenil

Video del MEJ

No te pierdas el video Razones para creer en un estilo de vida MEJor:

Si deseamos conocer el origen del MEJ, podremos viajar en el tiempo para encontrar sus raíces en el profundo y apasionado deseo de los corazones de 12 jóvenes jesuitas por atender la “Obra de la Redención”. Así, la noche del 3 de diciembre de 1844, en Vals de cerca de Puy, Francia, cuando celebraban la Fiesta de San Francisco Javier (Jesuita destacado por su fecunda actividad misionera), nace un nuevo carisma para el bien del mundo y de nuestra Iglesia. Ahí el Padre Gautrelet invita a estos jóvenes religiosos de la Compañía de Jesús, a dedicarse la Obra de la Redención desde su ser de estudiantes a través de su oración y del ofrecimiento diario a Dios de sus obras, de su trabajo y de sus estudios por la salvación del mundo en unión con Jesucristo en la Eucaristía. De esta manera, se inicia el “Apostolado de la Oración”. Pero no es sino hasta el año de 1861 que el joven jesuita, Enrique Ramiere, propone en el libro L’Apostolat de le Preière, como los puntos fundamentales del carisma del Apostolado de la Oración: 1) El Sacrificio Eucarístico, 2) El sacrificio de la propia vida y de la oración en unión con Cristo, 3) La devoción al Corazón de Cristo, 4) El culto a la Virgen María, 5) El Ofrecimiento diario por la Salvación del mundo, y 6) La Oración y el Sacrificio.

Sin embargo, tendría que pasar casi un siglo para que en 1951, el Papa PIO XII, otorgara al movimiento la aprobación pontificia, señalando entre otros aspectos que es “una síntesis de la perfección cristiana y ofrecen, por el sacrificio apostólico, cuanto necesitan los cristianos para santificar su vida y para que esta santidad haga fructífero el apostolado”. Los Cuartos Estatutos del AO fueron confirmados a la luz de la Carta del Papa que presentaba los estatutos y del Comentario que hizo a los mismos, para subrayar con mayor profundidad en las implicaciones del AO en al vida cotidiana de cada cristiano y de la Iglesia. Sin embargo, estos estatutos, se vieron renovados y aprobados en 1968 por Pablo VI como resultado de la reflexión teológica del Concilo Vaticano II. De tal manera que en los Nuevos Estatutos que surgieron se incorporaron las ideas referentes a: “La Participación en el Sacerdocio de Cristo”, la “colaboración activa de María” en la obra de redención, “la Eucaristía fuente, cima y centro de la Iglesia”, la “noción de apostolado”, el “apostolado de los laicos”, la “consagración del mundo”, y la “Misión de la Iglesia” entre otros.

El AO fue creciendo y extendiéndose por diversos países, agrupando a hombres, mujeres, jóvenes y niños, de tal manera que para el año de 1914 ya contaban con un poco más del millón de niños. Por lo que el AO decide contribuir a la realización de una de las conclusiones del Congreso Eucarístico celebrado ese mismo año en Londres, es decir, al “establecimiento de una Cruzada Eucarística Internacional de Niños”. Lamentablemente, el proyecto derivado del Congreso se vio obstaculizado por la Primera Guerra Mundial, aunque finalmente pudo ser re establecido al final de la misma. Es importante señalar que la Cruzada Eucarística tenía como finalidad: 1) Poner en práctica el decreto de Pio X sobre la comunión frecuente de los niños, 2) Poner en práctica el deseo de Benedicto XV para que los niños oren por la paz, 3) Proteger a los niños por la comunión frecuente de los peligros del mundo y 4) Fomentar en los miembros de la cruzada el celo apostólico. La formación que en adelante se dará a los niños de la cruzada estará impregnada de la espiritualidad propia del carisma del AO, pero con un marcado acento en el aspecto eucarístico y la comunión diaria.

Para 1932 la Cruzada Eucarística contará con unos diez millones de niños católicos de diversas lenguas, países y lugares alrededor de todo el mundo. Ante esta realidad y gracias a la intervención del Superior General de la Compañía de Jesús, el Padre Ledochowski, ese mismo año, el Papa Pío XI, reconoce a la Cruzada Eucarística del AO como Asociación Primaria. En 1941 La Dirección General de Roma le otorga el “Manual de la Cruzada Eucarística”, renovado en 1958 por unas nuevas Normas aprobadas por el Papa Pío XII , en las que se definió la naturaleza y el fin de la Cruzada Eucarística, poniendo como centro a Cristo como objeto de conocimiento y amor como meta de vida desde el celo por la santidad y el apostolado, apoyado en las cuatro consignas: ¡Ora!, ¡Comulga!, ¡Sacrifícate! y ¡Se Apóstol!.

Finalmente, nos encontramos ante el nacimiento del MEJ, cuando en el año de 1960, el Papa Juan XXIII se dirigió a un grupo de jóvenes franceses de la Cruzada Eucarística diciéndoles: “A ustedes corresponde, a su hermoso movimiento, el impedir que las tinieblas cubran la tierra. Ustedes son la pequeña lámpara que brilla delante del altar, recordando a los distraídos, a los desengañados, a los perdidos, la verdad grande y consoladora de la presencia de Cristo en la Iglesia y en el Mundo: de Cristo todo entero, su cuerpo, su sangre, su alma y su divinidad, alimento espiritual de sus cuerpos, compañero seguro de su caminar, prenda de la gloria que nos espera en el cielo”.

Así, en 1962, nace en Francia el MOUVEMENT EUCHARISTIQUE DES JEUNES. Posteriormente el movimiento francés da origen a una nueva rama del MEJ al separarse del AO, que le dio origen, y quedar definitivamente bajo la dirección y animación de la Conferencia Episcopal Francesa. La aportación más importante del Movimiento Francés es la incorporación de objetivos, etapas y métodos propios del grupo para la formación de los niños y jóvenes que lo integran. Unos años más tarde, surgió en Italia el MOVIMIENTO EUCARISTICO GIOVANILE como parte del AO bajo el nombre de “Ragazzi Nuovi”. Mientras tanto en España, algunos particulares, religiosas y religiosos, iniciaron la renovación de la Cruzada Eucarística bajo el modelo del MEJ francés o del italiano. Fue en 1979 cuando en Madrid, España, se celebró la Primera Asamblea Nacional de Dirigentes del MEJ, año en el que también la Madre María Teresa García Bernal, RJM trae a la Provincia de México de las Religiosas de Jesús-María, la edición española del Manual Teológico Pastoral del MEJ.

En el mundo hoy contamos con muchas manifestaciones del MEJ, pues el movimiento se ha irradiado desde Francia a otros países de Europa, América, África…. adaptando nuevos modelos y estructuras de acuerdo a la realidad de cada país. ¡¡¡ Hoy nos queda un corazón profundamente agradecido por el MEJ y un deseo: ser fieles al carisma original para que podamos colaborar con Cristo en la Obra de Redención!!!

Ma. Luisa de Anda Martínez
RJM Ciudad de Mérida, junio de 2007

El Movimiento Eucarístico Juvenil, como todo grupo apostólico, hunde sus raíces en la experiencia espiritual de la que nace el carisma que le caracteriza y que es otorgado por Dios.

Este grupo tiene un lema con el que se indica a cada miembro el compromiso que da sentido al movimiento. Dicho lema no sería posible sin los medios que ayuden a su realización en la vida cotidiana de cada miembro o monitor. De ahí que se cuente con cuatro consignas y varias etapas de formación, por medio de las cuales, los integrantes del grupo puedan identificarse con el movimiento y entonces asumirlo como un estilo de vida propio que manifieste el compromiso cristiano de las niñas, niños y jóvenes que forman parte de él.

A continuación te presentamos de manera sencilla cada uno de los elementos que son parte fundamental de nuestro movimiento:

El Lema: “Ser corredentores con Cristo Redentor”
Es una frase que de manera sencilla y breve, contiene en sí misma, la esencia del estilo de vida característico de todo miembro del MEJ: “Ser corredentores con Cristo Redentor”, lo cual significa que siendo Cristo el Redentor del Mundo, vamos a comprometernos con Él, para llevarlo a todos los lugares a través de nuestras actitudes, de nuestros proyectos, de nuestra vida, para hacer realidad su Reino y ayudar a otros niños, niñas y jóvenes a encontrarse con Él.

Las Consignas:
Para poder llevar a cabo el lema contamos con nuestras consignas. Consignas, que se nos han propuesto como medios concretos que nos ayuden a “Ser corredentores con Cristo Redentor”. Por eso, ponemos todos los días especial cuidado en la práctica constante y en la realización del compromiso vital que Jesucristo nos hace cada día a través de ellas. Las consignas que deseamos vivir todos los miembros del MEJ como parte de nuestro estilo de vida son:

1. Comunión: frecuentarla no sólo porque es el centro de nuestra relación con Jesús Redentor, o por que es la fuente y la cumbre del MEJ, pero, especialmente, por que por ella podemos conocer y vivir el Sacrificio Eucarístico para que en todo nos entreguemos por amor al Padre en favor de todos los seres humanos y hagamos más nuestros los sentimientos y actitudes de Jesucristo.

2. Sacrificio: es entregar o renunciar a algo por amor a Jesucristo. Es ofrecerlo por la salvación del mundo y de todos los hombres y mujeres, niñas y niños. Por eso lo realizamos a través del ofrecimiento diario de nuestra vida, de nuestras acciones, de nuestro trabajo y tareas de la casa, de la escuela y de todos los lugares en los que estemos. Es unirnos al Sacrificio de Jesús en el altar.

3. Oración: es acercarme todos los días a Jesús para conversar con Él en lo profundo de mi corazón, para hablarle como a un amigo, para escuchar lo que me dice y las invitaciones que Él me hace, para hacer crecer mi relación con Él, para dejar que sea él quien transforme mi corazón hasta que sus sentimientos y sus proyectos, también sean los míos.

4. Testimonio: es vivir de acuerdo a los que Jesús nos enseñó, para que cuando me vean hacer algo o me escuchen hablar, todos descubran en mí a un Testigo de Jesucristo, que contagie el los deseos de ser su amigo y de hacerlo conocer. Por que siendo mi amigo, él me ha enseñado muchas cosas, y por eso puedo compartir sus enseñanzas, su vida y el amor que me da con todos los que me rodean.

Como parte del proceso de formación del movimiento, contamos con una serie de etapas, tomadas del Manual Teológico del Padre Máximo Pérez, SJ. Estas etapas marcan el camino de crecimiento espiritual y el proceso que todo integrante del movimiento ha de seguir, hasta llegar a ser monitor o monitora.

Todas las etapas tienen como finalidad que los niños, niñas y jóvenes que participan en el movimiento crezcan en intimidad y amistad con Jesucristo, ofrezcan todos los días sus obras por todos los hombres, comulguen frecuentemente, oren diariamente, apoyen las intenciones del Papa confiadas cada mes al “Apostolado de la Oración” (no debemos olvidar que el MEJ es un grupo de jóvenes para jóvenes que se desprende de este apostolado y que antiguamente se conocía con el nombre de la Cruzada Eucarística), para que desde el Movimiento Eucarístico Juvenil todos asuman con mayor compromiso y responsabilidad su testimonio de vida cristiana.

Pertenecer al MEJ es recorrer de manera secuencial el camino que a continuación se presenta:

Tierra Buena: Como a la Tierra Buena, Jesús te invita a preparar tu corazón, recibir su Palabra y hacerla vida.

Semillas: Te invita a descubrir que nuestro Padre Dios te ha regalado la semilla de la fe para que la cuides, la alimentes y la fortalezcas con la vida de Jesús.

Espigas: Te invita a conocerte a la luz de la mirada de Jesús para que des fruto en todos los ambientes en los que estés.

Amigos: Te invita a valorar la amistad como don y experiencia de crecimiento, vivida con sentido redentor desde el seguimiento de Jesús Amigo.

Discípulos: Te invita a escuchar las enseñanzas de Jesús, para que identificándote con Él, adoptes su estilo de vida y des testimonio como auténtico discípulo suyo.

Testigos: Te invita a descubrir la presencia, la fuerza y el impulso del Espíritu Santo en ti, para que siendo Testigo de Jesús proclames su Palabra.

Monitores: Te invitamos a continuar tu formación en el MEJ, a profundizar tu compromiso y afianzarte en Él, para que con Jesús, puedas transmitir la Buena Noticia y animar otros a ser como Él.

Lo único que necesitas para ser parte de él es haber hecho tu primera comunión y tener muchas ganas de seguir a Jesús desde el estilo de vida que caracteriza al MEJ. Por eso hoy te invitamos a ponerte en contacto con el grupo más cercano y pedir informes en:

La Escuela Re’pabé Rarámuri.
Guachochi, Chihuahua.
El Colegio Avelino Montes Linaje. Mérida, Yucatán.
El Colegio Mérida. Mérida, Yucatán.
El Instituto Mexicano Regina. México D.F.
En la Escuela Claudina Thévenet. México, D.F.
Religiosas de Jesús-María. Balancán, Tabasco.

Date la oportunidad de ser parte del MEJ y descubrirás que a Jesús es imposible conocerlo y no amarlo, amarlo y no seguirlo.

Ma. Luisa de Anda Martínez, RJM

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